diumenge, 1 de novembre de 2015

Ascensión al pico Eriste Sur desde el puerto de Sahún

Este pasado verano tuve la suerte de disponer de unos días en agosto y en España. Cuatro meses en México dan para pensar un “chingo” y en los ratos que necesitaba teletransportarme a otro lugar, estuve preparando posibles actividades para esas fechas. Los ratos pasados revisando mapas y reseñas de actividades son una estupenda terapia. Es como cuando ves una película y sientes que estás dentro. El preparar una actividad ya es el comienzo de la misma y por un momento te imaginas ya cargado con tu mochila buscando el camino correcto que te lleve a tu objetivo. Como dice Gaston Rébuffat en “La montaña es mi reino”:

“Esperamos la salida, y sin haber empezado ya estamos en camino; mucho antes de encordarnos la ascensión ya ha comenzado”.

Entre las opciones que se me pasaron por la cabeza estaban los picos de Eriste (entre los menos frecuentados del valle de Benasque), el pico Perdiguero (ya habíamos realizado dos intentos Karmen y yo y tuvimos que desistir, el primero por niebla en el portal de Remuñe y el segundo se nos hizo tarde en la cresta desde el collado de Literola), el pico Aragüells, el pico de Mulleres (estos dos últimos relativamente sencillos) y el pico Boum (un pelín técnico para quitarme el mono de trepar y porque le tengo ganas desde que, con Jesús Carrasquer, hicimos el cresterío desde la Tuse de Remuñe, pasando los por los picos Rabadá, Navarro, Maupás y nos tuvimos que regresar sin poder llegar al Boum).

La idea era alquilar un apartamento en Benasque como centro de operaciones y desde allí realizar diferentes salidas. Cerradas las fechas del apartamento, pensé en llegar un día antes y realizar alguna de estas actividades largas que, con un vivac intermedio, se hiciera más ligera. Dormir en montaña tiene un aliciente adicional. Sin embargo, la meteorología no acompañó y al final llegamos el mismo día que se iniciaba el alquiler, el sábado 24 de agosto.

Como viene siendo habitual (al menos los tres últimos años y espero que continúe), aprovechando que Javier García Vercher y José Luis Ibáñez, compañeros y amigos de la Sección de Montaña del CEV, pasaban algunos días de vacaciones en la zona, era el momento perfecto para hacer juntos alguna de las actividades en las que había pensado. Como el domingo salió lluvioso a primera hora decidí emplear la mañana para acercarme con el coche al puerto de Sahún para comprobar el estado de la pista por si optábamos por subir a los Eristes por allí, no llevarnos la sorpresa a última hora de no poder subir. Afortunadamente estaba en muy buen estado y en 45 minutos llegamos desde Benasque.

De regreso a Benasque por la tarde, quedamos con Javier y José Luis para tomar unas cervezas y decidir qué hacer. Ellos ya habían realizado los Clarabides y entre las propuestas que tenía preparadas decidimos la de los picos de Eriste que ninguno de nosotros había ascendido. Para reducir desnivel decidimos subir por el puerto de Sahún (1.999 m) en lugar de por La Ball. Teniendo en cuenta el tiempo empleado en llegar al puerto, decidimos quedar a las 5:15 a.m. para comenzar con tiempo y asegurar la actividad.

Y allá que nos fuimos los cuatro. A las 6:00 a.m. ya estábamos en el puerto de Sahún y comenzábamos a andar con los frontales a las 6:10 a.m. evitando bajar a la cabaña de Barbarisa.

Karmen, José Luis y Javier listos para empezar
Seguimos un sendero que asciende suavemente hasta encontrarse con el PR que viene de Sahún por el margen derecho del torrente de la Aigüeta de Llisat e inmediatamente después de que este pase al margen izquierdo.
Torrente de la Aigüeta de Llisat
Afortunadamente José Luis nos guió con su GPS hasta que se aclaró el día y ya pudimos distinguir las fitas.
Ya en el PR
Continuamos por el PR en dirección al Ibón Chico de Barbarisa (2.270 m) al que llegamos en algo menos de dos horas.
José Luis, Javier y Luju en el Ibón Chico de Barbarisa
El cielo estaba cubierto y hacía un viento importante que evitó que nos quitásemos los cortavientos. Confiados en seguir el PR nos pasamos ligeramente el desvío hacia el collado de la Ribereta que pasa por el desagüe del Ibón de Barbarisa (2.320 m), retrocediendo y descendiendo ligeramente para seguir dirección este hacia el collado.

 En el Ibón de Barbarisa
Continuamos con el ascenso al collado dejando atrás al Ibón de Barbarisa mientras el cielo continuaba cubierto y nos impedía ver la cara sur del pico Eriste Sur.

Ascendiendo al collado de la Ribereta, abajo el Ibón de Barbarisa
Al fondo el collado de la Ribereta
A las 9 de la mañana alcanzamos el collado de la Ribereta (2.638 m).


Desde el collado se observa el valle de La Ball (de los menos visitados), y por el que se puede cerrar un recorrido circular regresando por Eriste a Sahún.

Vista del valle de La Ball
Desde el collado de la Ribereta continuamos ascendiendo en dirección norte, dejando a nuestra izquierda la arista sur del pico Baixo de Bagüeña (2.866 m), momento que aprovechamos para parar a reponer fuerzas. José Luis no se sentía demasiado bien y decidió descender a Eriste por el valle de La Ball, acordando nos avisase cuando llegase a Eriste para no preocuparnos.

Entre la niebla el pico Baixo de Bagüena
Continuamos dirección norte hasta alcanzar sobre las 11 el hombro (2.830 m) de la arista este del Pico de Bagüeña o Tuca de Comajuana (2.946 m). Si bien desde aquí se puede acceder a este pico, el destre por su lado norte es delicado, por lo que optamos por no subir y nos equipamos con los cascos para un ligero destrepe hacia el valle de Bagüeñola.

Listos para descender al valle de Bagüeñola
Flanqueamos la Tuca de Comajuana por su lado este tras el ligero destrepe.


Y por fin ya se adivinan, entre la niebla, los tres Eristes o picos de Bagüeñola.

En verde el trayecto realizado
Dejamos a nuestra izquierda la Tuca de Comajuana.

Tuca de Comajuana o Pico Bagüeña 2.946 m
Afortunadamente el tiempo comienza a mejorar, despejándose y permitiéndonos ver los tres picos. Decidimos comenzar a subir al más fácil de los tres para valorar, una vez arriba, si el horario nos permitía subir a los otros dos.

Eriste Norte
Eriste Central
Así que nos dirigimos al Eriste Sur (3.045 m). Aunque las reseñas hablan de una canal sencilla, desde el punto en el que estábamos, no acertábamos a adivinar su ubicación. Por lo que ascendimos mediante una sencilla trepada por una canal (en rojo sobre la foto de abajo), a la izquierda de la normal (en verde).


Para no cargar con peso, nos dejamos las mochilas abajo y nos dirigimos a intentar localizar el punto de ascenso al pie del Eriste Sur, desde dónde ya se alcanzaba a ver el Posets.

Al inicio de la trepada al Eriste Sur
Unas fitas nos despistaron y subimos por el lugar equivocado, que sin ser difícil, a alguien le hacía cambiar el semblante por momentos…


Superada la trepada alcanzamos la arista sur desde dónde se adivinada el puerto de Sahún desde el que arrancamos la actividad y el valle de Barbarisa por el que habíamos subido.

En la arista sur del Eriste Sur
Desde la cresta ya se adivinaba la cima del Eriste Sur por los gestos del grupo que iba por delante de nosotros.


Y por fin alcanzamos la cima del Eriste Sur (3.045 m) pasadas las doce y media, tras seis horas de ascensión.

En la cumbre del Eriste Sur
La sonrisa en la cara de Javier muestra la felicidad del momento, recordando además la cresta Espadas – Posets que hiciéramos dos años atrás con Vicente Sánchez y Paco Infer, y que se ve a su espalda en la siguiente foto.


Las vistas hacia el valle de Gistain son fantásticas (siguiente foto), dónde se puede apreciar la peña de San Martin, no así el Cotiella, que quedando a su izquierda, permanecía cubierto por las nubes.


Tras un rato de disfrutar de las vistas comenzamos el descenso, encontrando, ahora sí, la canal de ascenso normal.


Canal evidente sólo si te acercas lo suficiente
Regresando de nuevo a nuestras mochilas y dada la hora (13:20), acordamos volver tras reponer fuerzas, dejando para otra ocasión la ascensión al pico Eriste Central y al Norte.


Deshacemos el camino realizado dejando atrás los Eristes para superar de nuevo el hombro de la Tuca Comajuana.

Al fondo el Eriste Sur del que venimos
Buscamos de nuevo el collado de Ribereta, echando la vista atrás para ver, ahora ya sin niebla, el lugar por el que subimos hace unas horas.


A las 16:00 alcanzamos el collado de Ribereta.

De nuevo en el collado de la Ribereta
Descendemos hacia el Ibón de Barbarisa, ahora con mejores vistas del Pico Sierra (2.888 m).


Ya en el ibón de Barbarisa, comprobamos que se alcanza a divisar el Eriste Sur del que venimos.


Y tras tres horas más de caminata intentando encontrar la senda exacta que nos lleve de nuevo al coche, sin subir ni bajar continuamente, terminamos la actividad antes de que se pusiera el sol, disfrutando de la puesta desde el mirador en el puerto de Sahún.


Al final fueron catorce horas de actividad en total, que no evito que nos fuésemos a celebrarlo con una cerveza bien fresquita en Benasque.

Un día después todavía tuvimos oportunidad de hacer la ferrata de Sax el que suscribe y Javier, pero eso lo dejo para otro rato en el que la morriña de la montaña me invite a escribir otra crónica.


Luju